Quizás estás pensando en darle un toque decorativo a una de las habitaciones de tu hogar. Una de las mejores opciones es empapelar las paredes con papel pintado, ya que éstos proporcionan un toque diferente a tus espacios, haciéndolos más elegantes y sofisticados.

Se trata de una forma sencilla de cambiar de aires a las diferentes estancias de la casa. Además, es un proceso sin ninguna complejidad que cualquier persona puede llevarlo a cabo sin problemas.

Para ello, es necesario tener las herramientas adecuadas y seguir algunos pequeños trucos y consejos. En este post te explicamos, a continuación, cómo puedes empapelar una pared de manera rápida y sencilla.

Un ejemplo de nuestro catálogo de papeles pintados

Pasos para empapelar la pared

Antes de empezar a empapelar una pared, deberás tener en cuenta el tipo de papel pintado que vas a usar, ya que, si éste tiene motivos llamativos, lo más recomendable es empapelar sola una o varias paredes de la habitación, pero no todas, para no recargar en exceso la estancia.

  1. Medir la superficie que se vaya a empapelar. Se debe medir toda la pared, dejando un sobrante por la parte superior y la parte inferior. Se recomienda no tomar unas medidas totalmente fijas, ya que cualquier fallo a la hora de cortar el papel puede hacer que no quede del todo bien.
  2. Aplicar la base de cola. Una vez se tenga el papel cortado, se debe aplicar la cola por el centro del mismo para ir luego extendiéndola hasta las esquinas, haciendo especial hincapié en estas últimas. Ten en cuenta que no se seca rápidamente por lo que hay cierto tiempo para trabajar y rectificar.
  3. Colocar el papel pintado en la pared. A la hora de pegarlo, se debe comenzar por la parte superior y por una esquina, dejando incluso el sobrante para luego cortarlo. Es un paso determinante, ya que su colocación debe ser precisa para que el resto no quede mal.
  4. Colocar la parte superior. Una vez colocada la parte superior, se deben realizar movimientos desde el centro hacia las esquinas con un cepillo para que el papel pintado se vaya fijando en la pared. Es un proceso en el que se debe prestar especial atención para que no aparezcan burbujas, pliegues o arrugas.
  5. Enlazar bien las diferentes franjas. A continuación, también hay que tener cuidado al colocar la siguiente pieza de papel para que no se noten las junturas, ya que quedaría poco estético. Quizás es la parte más complicada porque si el papel pintado tiene dibujos es difícil que quede bien alineado. Así, las juntas entre tira y tira no deberán solaparse, pero sí estar muy juntas. Lo más recomendable es utilizar un rodillo de plástico para presionar en la zona de unión y cuanta más presión se haga, mejor quedará el resultado a efectos ópticos.
  6. Este proceso se debe repetir hasta cubrir toda la pared que se desea empapelar.
  7. Una vez colocado todo el papel pintado, hay que cortar los trozos sobrantes con una espátula y una cuchilla con mucho cuidado para no rasgar demasiado el papel.
  8. Es importante saber que si la pared tiene gotelé, hay dos opciones: quitarlo o cubrirlo antes de empapelar, pero sobre todo se recomienda no poner el papel pintado sobre una superficie que no esté completamente lisa.
papel pintado una pared
Si lo deseas, es posible empapelar solo una pared

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