Las paredes rústicas proporcionan a cualquier estancia un ambiente acogedor y cálido que recordará a las antiguos caserones de campo. Una excelente manera de lograr este efecto en cualquier pared es mediante la pintura.  Se trata, además, de una forma de disimular las imperfecciones que puedan tener las paredes sin tener que meterse en obras.

Esta forma de adaptar un espacio como un salón de estilo rústico cuenta con varias ventajas. Entre ellas, destaca la sencillez de su aplicación, ya que tan solo requiere aplicar técnicas fáciles y el uso de una pintura específica, diseñada para lograr este efecto.

¿Cómo prepararse para pintar una pared rústica?

Pintura para paredes rústicasUnas brochas, rodillos, pinceles y paletinas son los elementos que se necesitarán para transformar la estancia, además de la pintura preparada para este efecto. El rodillo o un pincel amplio servirán para extender la pintura en la superficie, mientras que el resto de elementos se dedicarán a reproducir los efectos que se buscan.

Además, como medida adicional podemos utilizar utensilios como espátulas o lijas para corregir aquellos efectos que surgen durante la aplicación de la pintura que no buscamos o transformar las formas a nuestro gusto.

También hay que tener en cuenta que este tipo de trabajos producen muchas salpicaduras, por lo que resulta muy conveniente utilizar una ropa adecuada para pintar y proteger la zona adyacente a la que se va a trabajar.

¿En qué lugares podemos tener una pared rústica?

Cabe pensar que este acabado, aunque puede adaptarse a cualquier estancia, cuenta con algunos inconvenientes. Así, no es muy recomendable utilizar un acabado rústico en un lugares que acumulan polvo o están expuestos al humo, ya que al tratarse de una superficie irregular retendrá más la suciedad que una pared lisa.

Igualmente, no es la mejor opción para estancias con humedad como el baño, puesto que las pinturas utilizadas, en muchos casos sintéticas, no son transpirables y pueden generar una condensación en el lugar no deseada.

¿Cómo pintar la pared rústica?

Lo más recomendable es pintar de manera horizontal empezando por arriba para ir descendiendo conforme se completa el ancho de la pared. Una vez acabado este proceso es cuando se trabajan las texturas, eliminando las asperezas antes de que la pintura seque completamente y dando las formas que se buscan.

También podemos generar un efecto rugoso utilizando algunas páginas de periódico empapadas en cola de pegar. Éstas se colocarán en la pared y, por último, una vez fijadas, podrá pintarse encima de ellas, lo que generará una serie de texturas muy adecuadas a la ambientación rústica.

Salón rústico marrón madera